Si la respuesta depende de a quién le preguntes, el problema no es la herramienta. Es que la IA se convirtió en tu primer gasto variable sin dueño — y crece todos los meses.
Ninguna es una pregunta técnica. Las cinco te las hacen a ti, y hoy se contestan con una estimación.
La factura llega como un número por proveedor. Adentro hay decenas de equipos, aplicaciones y personas, y ninguna forma de separarlos que no sea reconstruirlo a mano.
Sin atribución no hay tendencia por área, y sin tendencia el forecast es el gasto del mes pasado con un porcentaje encima. Después llega la factura real y no coincide.
Un cambio de modelo, un prompt más largo, un proceso que quedó en bucle. Cuando lo detectas en la factura, ya pasó un mes entero.
Puedes decir cuánto costó. No puedes decir si sirvió. Y sin eso, defender el presupuesto del año que viene es una discusión de opiniones.
Te piden bajar el costo de IA un 20%. Recortas donde parece que sobra, y te enteras de que rompiste algo cuando se queja el equipo de producto.
El gasto en IA se genera fuera de tu alcance, se factura agregado y llega tarde. No es que falte una hoja de cálculo mejor: falta el dato en el momento en que ocurre.
Y esta vez es peor: en la nube al menos una instancia tiene nombre, dueño y etiqueta. Una llamada a un modelo no deja nada — se cobra por token, la dispara cualquier aplicación y desaparece. La disciplina que ya sabes aplicar no tiene dónde agarrarse.
No es un panel más para mirar. Es que las cinco preguntas de arriba pasan a tener respuesta, con nombre y apellido.
El costo llega agregado y el reparto entre áreas se negocia. Cada cierre de mes es una discusión que empieza de cero.
Cada peso tiene dueño antes de que termine el mes: empresa, proyecto, aplicación y persona. El chargeback sale listo para finanzas, no armado a mano.
El tope de gasto es un número acordado que nadie hace cumplir. Te enteras de que se pasó cuando ya se gastó.
El tope frena el gasto en el momento en que se alcanza, en el nivel que definas. Y si prefieres que solo avise, también.
Puedes decir cuánto costó cada aplicación. No puedes decir cuál vale lo que cuesta, así que el recorte se decide por intuición.
Cada aplicación tiene, al lado del costo, una medida de qué tan bien está respondiendo. Ahí se ve cuál es una inversión y cuál solo consume.
Encontrar ahorro depende de que alguien tenga tiempo de buscarlo. En la práctica, nadie lo tiene.
Las oportunidades de recorte llegan cuantificadas y con el riesgo ya evaluado, y el ahorro acumulado queda a la vista para mostrarlo.
Menos de un minuto: la factura que llega sin dueño, y las cinco preguntas contestadas.
ALLMA se coloca delante de los proveedores de IA que ya usas y de los que vayas sumando. Un solo lugar donde mirar, sin importar cuántos sean.
No cobramos por token. Nuestro ingreso no crece si gastas más, así que no tenemos ningún incentivo para llevarte hacia un proveedor u otro.
Conectas tus propias claves, quedan cifradas y se usan tal cual. Cada cliente tiene además su propia base de datos, separada del resto.
Los números que ves salen de tus llamadas reales, una por una. Cuando algo es una proyección, la página lo dice.
Los equipos de desarrollo suelen apuntar sus aplicaciones a ALLMA en una tarde — es un cambio de configuración, no una migración. A partir de ahí ya empiezas a ver el gasto atribuido, sin esperar al cierre de mes.
Necesitas su colaboración, pero es un pedido pequeño y suele convenirles: ellos también quedan con visibilidad de su propio consumo y dejan de recibir pedidos de recorte sin contexto. En la demo te mostramos exactamente qué les vas a estar pidiendo.
Las dos cosas, y lo eliges tú en cada presupuesto. Un tope bloqueante corta el consumo nuevo en el momento en que se alcanza; uno de aviso te manda un correo al porcentaje que definas. La mayoría empieza avisando y pasa a bloquear cuando le toma confianza.
No lo inventamos. Por un lado medimos qué tan bien responde cada aplicación; por otro, tu propio sistema nos informa qué generó cada sesión — un ticket resuelto, una venta, un documento procesado. ALLMA cruza ese valor con el costo real y siempre muestra sobre cuántos datos está calculado, porque un retorno altísimo sobre tres casos no significa nada.
No. Cada cliente tiene su propia base de datos, separada de la de los demás — no es un filtro dentro de una tabla compartida, son bases distintas. Y las credenciales que cargas quedan cifradas en todo momento.
Déjanos tus datos y coordinamos 30 minutos sobre tu caso real, no sobre datos de ejemplo.